lunes, 20 de diciembre de 2010

De lo que no...


Luz de luna y el puente y el camino que te acerca a mis brazos. Noche oscura. No existe otro destino que tu cuerpo. Alejamos las sombras por un rato y radiantes de amor nos olvidamos del tiempo para ser pasajeros de ese camino que gira en esa noche y se niega a volver sobre sus pasos.
Luz de luna y nos vamos, jugándole escondidas a la sombra de lo que no es posible.

ROXANA LAURA RONQUILLO


miércoles, 1 de diciembre de 2010



Te di todas las noches del tiempo que me falta.
Te di todas mis ruinas y todos mis palacios
y no escatimé nada.
Te confesé mis miedos, mis sueños, mis locuras.
Siempre escapando de mis crueles razones
agobié tus espacios con mis formas
y para que no olvides este momento nuestro
dejé como recuerdo
el mal de mi perfume entre tus sábanas.
Te di las maravillas que soñaste
y te exigí lo mismo, equivocada.
Porque así como la luna se acerca
en cada noche
se va al llegar el día...
Así también te fuiste
(sin penas y sin glorias)
y me quedé sin nada.
Abusé de las voces para gritarle al viento
que era tuya la culpa de mi corazón-lágrima...
Y el viento sólo trajo
el eco solitario de mi voz,
la ausencia de respuestas,
el espejismo vago de tus brazos
y la esperanza vana del reencuentro.
Te fuiste, así, como se van los soles al crepúsculo.
No me dejaste encender ninguna lámpara
que sueñe tu regreso.
Y hoy que tus ojos llenos de promesas
se internan buscando algo en mi mirada...
Hoy no me tengo a mí para ofrecerte
el tablero del juego del mañana.
Hoy no tengo preguntas para hacerte
y se secó mi mundo ya de lágrimas.
Hoy convertí tu cuerpo
en una sombra más...
otro habitante
de mi perdida tierra de fantasmas.

ROXANA LAURA RONQUILLO

sábado, 20 de noviembre de 2010

Yo nací un mediodía, alunada y cambiante,
con la lágrima fácil y una fe decidida,
la mirada hacia adentro, la sonrisa encendida,
el alma al descubierto y el paso desafiante.

Yo llegué poseedora de un montón de defectos,
defensora vehemente de las causas perdidas,
la caprichosa búsqueda de un sentido a la vida
para enfrentar la sombra del miedo por la muerte.

Descubrí que el silencio puede ser diferente
en la cálida risa de las voces presentes
o en la tristeza pálida de las voces dormidas

Detrás de los olvidos y las cosas pendientes
descubrí la palabra, en mi tierra, simiente,
y me dormí acunada por tus brazos-poesía.

ROXANA LAURA RONQUILLO

lunes, 20 de septiembre de 2010

(Puedo ser muy creativa o increíblemente obvia... Eso también es parte de mí... Así que... si es el Día de la Primavera... escribamos sobre la Primavera... jajaja...)



Junto a mi primavera
tu nombre se desliza
suave, dulcemente
los labios tibios,
sonrosada la piel de adolescencia
y la esperanza amor,
los cuerpos recostados sobre el césped,
de cara al cielo
tan interminable
como los días o el correr del tiempo
a los quince años...
Tan infinito
como aquel parque Roca
sin límites,
sin condicionamientos,
sin finales...

Roxana Laura Ronquillo

domingo, 15 de agosto de 2010


Anclados por ahí,
entre tantos rincones,
palpitan los recuerdos
que me mantienen viva,
aferrada a tus manos,
tus palabras, tus besos,
abrazada al fantasma
de tu amor imposible...

Te quiero, gitano...

ROXANA LAURA RONQUILLO

domingo, 18 de julio de 2010

Todo regresa...



La casa de la infancia
siempre esconde
laberintos ocultos,
siempre guarda
tesoros escondidos,
y rescata,
entre los pliegues de este disfraz de adulto,
las memorias de aquel niño que fuimos.

La casa de la infancia…
Ese calor de manos conocidas…
Ese aroma a nostalgia,
a espacios grandes pero siempre llenos…
Ese cómo te fue
que nos espera,
el hacer caballito
en el regazo de un tiempo que no vuelve,
la voz dormida
en ese cuento que aguarda ser leído,
aquel adiós
que no dijimos nunca,
y que nunca diremos,
porque todo retorna:
los amigos,
los sueños,
el crepitar del leño
en medio de este fuego que es la vida,
la quietud de las tardes,
la siesta,
las veredas,
el clip clap del caballo del que vende las sillas,
el guardapolvo blanco,
las canciones,
todo…
Todo regresa.

ROXANA LAURA RONQUILLO
16 de julio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

VACÍO...



Julián se tiró en la cama y fijó su vista en el techo.
La recordaba sobre él. Su tibieza... Las curvas de su cuerpo, que tantas veces recorrió maravillado por su fragilidad y su fuerza...
¿Por qué no le sacó ninguna foto? ¿Por qué no la obligó a dejarse explorar por la cámara para guardar su imagen tan vívida como entonces, y poder contemplarla ahora, que sobre él sólo estaba el vacío?
Toda la casa era un gran recuerdo, una gran fotografía suya. Ella sonriendo, buscándolo, besándolo, vistiéndose. Ella, pura luz en su sonrisa, y sombra sigilosa y sensual en la penumbra de su amor escondido.
¿Por qué no le dijo que la amaba? ¿Por qué no la retuvo al despedirse? ¿Por qué le duele tanto el hueco que dejó su cintura entre sus manos?
¿Por qué no quiso atarse para siempre a su cuerpo, y ahora se moría atándose para siempre a su sombra?
Sus manos de rey Midas convertían en ella todo lo que tocaba. Hasta lo más trivial, lo más pequeño, le mostraba la helada tristeza de su falta.
¿Por qué ese miedo a pedirle "no te vayas" y ahora el miedo atroz de saberse tan solo, tan sin ella, tan silencio, tan nada?
¿Y por qué no se animó a decirle cuando aún estaba a tiempo, que lo suyo no era egoísmo sino miedo?
Julián vagó por la casa como suelen hacerlo los fantasmas que buscan un hálito de vida, dónde aferrarse para sentirse vivos.
Dio mil vueltas, sabiendo que ya no habría preguntas y ya no habría respuestas... que esta vez, por no sentirse así, desnudo, vulnerable, por temor a perderse si se entregaba con la fuerza con que lo sentía, por no dejar que ella lo guiara a través de las oscuridades de su propio interior... por el miedo a perder si se jugaba... al final... esta vez... había perdido.

ROXANA LAURA RONQUILLO