
Junto a mi primavera
tu nombre se desliza
suave, dulcemente
los labios tibios,
sonrosada la piel de adolescencia
y la esperanza amor,
los cuerpos recostados sobre el césped,
de cara al cielo
tan interminable
como los días o el correr del tiempo
a los quince años...
Tan infinito
como aquel parque Roca
sin límites,
sin condicionamientos,
sin finales...
Roxana Laura Ronquillo