Besos. Más besos. Todo mi mundo se reduce al remolino de sus besos de despedida de los que nunca quisiera alejarme...
- Te amo... mucho - y es la primera vez que se lo escucho decir así...
- Yo también - y es la primera vez que soy yo la que dice "yo también"...
- Y yo más - ¿escuché bien? No importa. No importa si escuché bien. O si es mi imaginación o mi deseo del yo más.
No importa. Me quedará rondando durante días, durante noches... para aferrarme al recuerdo de lo que nunca será.
ROXANA LAURA RONQUILLO