lunes, 20 de octubre de 2008

Vivir la soledad como una sombra


Alguna vez, estuve muy mal acompañada... Tanto, que estaba muy sola. Por eso escribí este poema.

Conozco muchas personas a las que le pasa lo mismo.

Se resignan a las soledades acompañadas, porque en apariencias, no lo son.

Otras personas, le temen tanto a la soledad, que se sienten en un hueco y viven buscando compañías, buenas o malas, ciertas o inciertas, ilusiones de lo que desean, espejismos para continuar adelante...

Nunca estás solo, aunque te sientas solo... No lo olvides... Allá, en algún rincón de este mundo, o de cualquier otro mundo, hay alguien que es el complemento justo para vos...


Mi soledad es cielo.
Tu soledad es agua.

Mi soledad es lago.
Tu soledad, montaña.

Mi soledad es lluvia.
Tu soledad, escarcha.

Mi soledad es dulce.
Tu soledad, amarga.

Tu soledad es noche.
Mi soledad, mañana.

Tu soledad es grito.
Mi soledad, palabras.

Tu soledad es muda.
Mi soledad no calla.

Mi soledad, encuentro.
Tu soledad, distancia.

Mi soledad, sosiego.
Tu soledad, batalla.

Tu soledad…
La mía…
Sólo algunos compases del reloj de la nada…


Roxana Laura Ronquillo

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