jueves, 7 de mayo de 2009






Qué sería del mundo sin artistas…
sin la belleza exótica de la tristeza,
sin el payaso que muere en una lágrima…

Qué sería del cielo sin estrellas…
Tantos planetas congelados y a oscuras
que, ignorantes de la fuerza gravitatoria de los soles,
van perdiendo su rumbo…

Qué sería de mí sin tu sonrisa…
sin tu rumor callado que me ronda,
sin la espera anhelada de tus pasos,
ni tu mirada que me perfora el alma…

Sería
la irracionalidad de la chatura,
la orfandad de los hombres
sin sus dioses
a quienes dedicar, agradecidos, su alabanza.

Roxana Laura Ronquillo
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