jueves, 8 de noviembre de 2012



No dejes que el rencor mate tu risa.
No te dejes ahogar por la tristeza:
la vida que en los labios hoy te besa
te devuelve el amor y se eterniza.

Bajo el cielo olvidado por tus prisas
nacen soles de cálidas promesas.
Se aprende cada día a no ser presa,
ni del fuego del tiempo ser cenizas.

Es eterno quien sabe que en lo oscuro
de la tierra, estalla la semilla...
Y de la música, la maravilla,
es resultado de sus tiempos mudos.

A pesar de los golpes, nunca pudo
la lágrima borrar a la sonrisa.

ROXANA LAURA RONQUILLO - 18/09/2012
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