jueves, 18 de septiembre de 2008

LA PRINCESA Y EL DRAGÓN


















Amiga: brindemos por tu libertad con una copa
del más fino champagne virtual y un sándwich de mortadela.
Te quiero mucho

LA PRINCESA Y EL DRAGÓN
(A la sombra del Dragón)

Desde lo alto de la torre oscura,
tras los fríos cristales de su encierro,
la princesa se asoma.

Enormes ojos negros
encendidos de sueños…
(demasiado brillantes
para mirar un mundo
que ha perdido su brillo
entre las rutinarias paredes del infierno).

El dragón la vigila,
custodiando sus pasos,
y el silencio es un juego de miradas.
Donde antes se encendían
las luces de la aurora,
hoy ya no queda
nada más que nada.

Tal vez, en un principio,
(¡hace ya tanto tiempo!)
aquel dragón la amaba…
(como aman los dragones,
a su extraña manera…
difícil, retorcida,
egoísta, parcial o limitada)

Tal vez se miró un día
en la princesa
y en lugar de un reflejo
luminoso de vida
vio sus propias miserias oxidadas…
Y envidió a la princesa,
Su mundo de colores
rebosante de magia
(pese a todo).

Desde lo alto de la torre oscura
reinventando retazos de proyectos
en noches solitarias,
la princesa se asoma.
Se reinventa a sí misma
y se encienden sus ojos
de sueños a futuro,
de auroras luminosas,
y de mundos demasiado brillantes…
(como ella)

ROXANA LAURA RONQUILLO
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