sábado, 7 de febrero de 2009

El error


El error nació en el límite preciso entre un sí y un no... En el instante exacto en que su mano se aferró a la de ella deseando eternizar ese contacto.
Fue cuando su cabeza y su corazón decidieron caminar por separado, por no lograr consenso favorable a ambos.
Duele... Duele el error en el alma. Duele en el cuerpo. Duele con lunas y con soles. Hace de cada día una agonía. Duele el vacío de sus pasos ausentes y el hueco de su mano, que ya alcanzó otra mano, en algún límite, preciso o impreciso, entre un sí y un no...
Roxana Laura Ronquillo
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