domingo, 22 de febrero de 2009

Intercambio


GUSTAVO

Como todas las mañanas, el despertador sonó puntualmente a las 7:00. Gustavo abrió los ojos con pesadez. Mariela ya estaba duchándose y el olor a café se esparcía en el loft.
Como todas las mañanas, tuvo la intención de volver a dormirse pero su responsabilidad no lo permitiría, así que se cambió automáticamente: camisa blanca, traje impecable, corbata y medias al tono, zapatos recién comprados de stork. El espejo le devolvió la imagen prolija y elegante que había inventado para sí mismo: agradable, moderno, algo cool… demasiado formal para ser modelo, demasiado arreglado para el día en el Banco. Sólo su mirada delataba un aburrimiento que antes no existía ahí. Era el espejo de su interior, y él, internamente, se encontraba vacío.
Desayunaron en silencio, se despidieron en la puerta con un beso, y cada uno subió a su auto para dirigirse al trabajo.
Encendió la radio escuchando el estado del tránsito y maldijo por lo bajo a un piquete que cortaba las calles demorando su viaje. Después se preguntó cómo haría esa gente para vivir así…Sin trabajo… Sin dinero…Entre chapas y cartones…Rodeados de hijos a los que no podrían alimentar… Y experimentó un poco de vergüenza por sus comodidades. Pero sólo un poco. También recordó su esfuerzo. Sus obligaciones. Sus aplastantes rutinas. Su planificación exhaustiva de una vida que a veces consideraba que no vivía… Porque algo… todavía desconocía qué era… pero algo le faltaba.
Gustavo ni siquiera imaginaba que ese mismo día se enfrentaría a un hecho que rompería todo el monótono y confortable mundo que se había fabricado.
Sin pensarlo, su vista se desvió a la imagen del Sagrado Corazón que le había regalado su madre. Apoyado en el auto como un adorno más, porque hacía años que había resuelto ser agnóstico.
Estacionó. Conectó la alarma. Miró de reojo su reloj: llegaría tarde.
Desde el exterior de la puerta del Banco tuvo un presentimiento extraño… se detuvo… no vio a Carlitos (de vigilancia) en su lugar acostumbrado… ¡Tonterías!... Si en treinta y tres años no creyó en los presentimientos ¿por qué debía creer ahora? Entró. Caminó unos diez pasos. El sonido del disparo no le dio tiempo para reaccionar y un dolor agudo lo hizo caer. Lo último que escuchó fueron gritos… la sirena policial…y alguien que pedía una ambulancia.


ARIEL

La noche se extendía redonda y llena, de un azul intenso y profundo. Miles de estrellas sonreían a lo lejos. Desde la ventana del primer piso del Hospital del Sol, Nancy las observaba, esperando triste y resignada la muerte de su esposo que permanecía en coma desde el día anterior.
Giró su cabeza hacia él rememorando todo: Había abierto la puerta con violencia, corriendo, agitado. Los nervios quitándole la respiración. Como pudo, se sinceró con ella. El Chancho y el Turco lo habían planeado. Era seguro. Mientras ellos robaban, él los esperaba afuera con un auto prestado. Cuando el muchacho entró al Banco, él se acercó distraídamente y alcanzó a ver al Chancho dispararle. Entonces corrió desesperado hasta su casa. Nadie lo había visto. Nadie lo sabía partícipe. En la mitad de su íntima confesión, un dolor en el pecho lo hizo caer. Sus gritos. La ambulancia. El Hospital. A medida que las horas pasaban y lo ocurrido se clarificaba en su mente, se sentía más confundida. Pero jamás lo delataría. Era su esposa.
En ese instante, tuvo la impresión de estar preparada para la separación. Besándolo, había rezado pidiendo por su alma y por la de ella. Y siempre llorando a escondidas porque, a pesar de que los médicos le afirmaron que el cuerpo de él ya no sentía, ella estaba segura de que la tristeza o la alegría se transmiten más allá de lo que un médico puede afirmar.
Ella presentía desde el corazón que su esposo estaba triste. Aunque sólo fuera un cuerpo que no respondía a los estímulos. Y en ese segundo, guiada por su intuición, tomó la decisión certera de transmitirle amor y alegría para aligerar la carga de su alma.
Perdido en el silencio blanco de las sábanas limpias, Ariel permanecía en un descanso de la escalera entre la vida y la muerte. No podía llorar. La materia esparcida sobre la cama ya no respondía a su cuerpo emocional. Imágenes se colaban como flashes comprensibles sólo para él. Imágenes que mostraban sus peores momentos y también los mejores. Y sus intentos de encontrarle un sentido a la vida. A lo lejos, entre la quieta transparencia de lo intangible, le llegaba la voz de su esposa y todo se llenaba de paz, de amor.
Una luz blanca y rosada lo sumergió en el Alma del mundo… y ya no supo nada más.

ANTE EL GRAN TRIBUNAL

El Gran Consejo estudiaba detenidamente los dos casos que se le presentaban. A través del amor siempre aparecieron ante ellos las soluciones más adecuadas, pero últimamente las decisiones eran cada vez más difíciles.
Ambos expedientes se relacionaban en varios aspectos. Las individualidades que los protagonizaban no tenían nada en común. Antes de resolver decidieron examinar cada uno por separado. Allá, el tiempo no contaba.
Observaron cuidadosamente la primera carpeta:

CASO Nº 1

Gustavo Pérez Cantón
33 años
Empleado bancario
Convive con su pareja hace un año. Sin hijos.
Principal defecto: Superficialidad. Otorga excesiva importancia al trabajo y al éxito terreno. Valora posesivamente los recursos materiales por considerar a esta vida como toda su existencia. Para él, el nacimiento es el comienzo y la muerte el final.
Principal virtud : De acuerdo con su creencia, no está obligado a ser bueno, ni sentir culpas, ni rendir cuentas ante nadie, sin embargo, posee una bondad desinteresada nacida únicamente del amor por los demás y la caridad.
Causa de muerte momentánea: herida de bala en un asalto sufrido en su ambiente laboral.
Sentimiento que lo mantiene en este estado: Vacío emocional.
La cerraron cuidadosamente y abrieron la segunda carpeta:

CASO Nº 2

Ariel Duschi
25 años
Desocupado con trabajos irregulares
Casado. 3 hijos
Principal defecto: Resentimiento contra quienes considera en mejores condiciones que él. Ante la propia situación que empeora y su sensación de imposibilidad de resolver sus problemas, aumentaron su ira y su tristeza, y participó en dos asaltos.
Principal virtud: su fe inquebrantable. Posee una increíble fuerza interior aunque aún no logre encauzarla para revertir su vida.
Causa de muerte momentánea: Paro cardiorrespiratorio.
Sentimiento que lo mantiene en este estado: desesperanza generalizada.


El Gran Consejo tenía ante sí dos opciones: la muerte o la recuperación. Les resultaban, no obstante, incompletas e injustas. No lograban avistar en ellas un camino de revisión que llevara al cambio. La Autoridad Suprema se hizo presente en todo su esplendor.
Una tercera opción apareció ante el Gran Consejo: la Recuperación Milagrosa por Cambio de Cuerpos. Pocas veces aplicada, se vislumbraba como la única posibilidad.
Al finalizar la reunión, el acta quedó redactada con el consenso general. Perfecta y precisa hasta en su último detalle:

“… Dadas las circunstancias que así lo determinan, con el fin de otorgar una segunda oportunidad que permita ampliar puntos de vista parciales y reducidos, con la certeza de que se podrán resarcir daños y considerando su merecimiento, este Consejo decreta que ambas partes retornen a la vida, habitando cada una el cuerpo físico de la otra…
El espíritu Ariel Duschi, una vez ocupado el cuerpo denso del Sr. Gustavo Pérez Cantón, no recordará nada, evitándole el dolor por el distanciamiento de sus hijos terrenos.
El espíritu Gustavo Pérez Cantón, una vez ocupado el cuerpo denso del Sr. Ariel Duschi, tendrá vagos recuerdos e impresiones que ayudarán a mantener su fe en la existencia de Vida Espiritual.
Con el acuerdo de los presentes, dichas entidades regresan a la Tierra.”

MILAGROS

Un día cualquiera, con perfume a rosas y brillo dorado, el espíritu de Ariel volvió de la muerte a habitar el cuerpo de Gustavo. Primero se dejó caer hacia el abismo, hacia el hueco profundo de la nada. De pronto estaba ahí, en un mundo que no reconocía.
Como único recuerdo y obsesión empecinada, la visión incierta y reiterada de unos ojos marcando su horizonte… señal y guía…
Pero sus fuerzas escasas poco entendían de palabras, menos de miradas ni señales. Sólo que frente a la cama gris del Sanatorio de la Trinidad un rayo de sol se filtraba por la ventana. Y las ganas de vivir superan cualquier pronóstico médico.
Mariela giró su cabeza hacia él y ahogó un grito. Llamó a la enfermera. La enfermera, al médico de guardia. La hicieron salir. Exámenes. Análisis. Preguntas para encontrar una justificación inexistente desde el razonamiento meramente científico. Así suelen comenzar los milagros… extinguidas las respuestas comprobables y un imposible transformándose en hecho evidente.


Era medianoche. Una luz amarillenta que irradiaba una pequeña lámpara, escasamente iluminaba los contornos de las cosas en la habitación del Hospital del Sol.
Ariel abrió los ojos lentamente. Contempló extasiado la figura del Ángel brillando en actitud protectora desde el lateral derecho de su cama.
En segundos, el resplandor había desaparecido y la oscuridad nocturna lo envolvía todo.
La mezcla de emociones lo inmovilizaba. Paz. Miedo. Confusión. Llanto. Alegría. Por primera vez se sentía acompañado. Perdió la noción del tiempo hasta que Nancy lo descubrió despierto. Incrédula y feliz, llamó a la enfermera. Clínicamente, no existían explicaciones. Pero, el alma de Gustavo, inmersa en el cuerpo maltrecho de Ariel, había conocido a su Ángel. Y los Ángeles no necesitan explicaciones… El milagro había concluido…

29 comentarios:

el Rafa dijo...

Delicioso historia, muy bien contada. Nos proyecta a un sin fin de oportunidades que se abren para cada uno de los protagonistas…
Gracias!

Minombresabeahierba dijo...

Bellisima Historia, me emocionaste:

"Sólo que frente a la cama gris del Sanatorio de la Trinidad un rayo de sol se filtraba por la ventana. Y las ganas de vivir superan cualquier pronóstico médico..."

Mi hija nació en La Trinidad y mi esposa llegó a vivir más tiempo que los pronósticos médicos por sus ganas de vivir...

abrazote!

Ro dijo...

Hola, Rafa!!!
Gracias...
Me gustó pensar que (seamos lo que seamos) en un lugar somos todos lo mismo, con los mismos miedos, las mismas insatisfacciones, las mismas posibilidades... y ¿por qué no? la posibilidad de cambiar o mejorar algo que aparentemente no tenía salida...
Un beso.
Ro

Ro dijo...

Hola, mi nombre...
Yo creo que hay cosas, o sentimientos que generan milagros (y la vida se encarga de demostrármelo cada día).
Hace unos años, una prima que yo quiero muchísimo, que es como una hermana para mí, enfermó muy gravemente. Le hicieron una cura y un estudio muy complicados y quedó en coma. Los médicos le dijeron al marido que prepare a sus hijos, porque era irreversible. Como es una persona tan buena y tan querida en todos lados por su solidaridad, su alegría y otras tantas virtudes, se hicieron cadenas de oración en un montón de barrios y gente de distintas creencias... En definitiva, un día despertó del coma diciendo que tenía hambre... Hoy está (si bien con controles) relativamente bien, llevando una vida normal y "a full", como es ella... Esos milagros reales son los que me inspiran... Esos que van más allá de cualquier relato, porque si uno los lee dice mmm... no puede ser... Y sin embargo... ASI ES.
Un abrazo muy muy fuerte y hasta pronto.
Ro

Carlos dijo...

¿Que paso? de pronto y de repente te dio un ataque, terminaste con el blog tan lleno que casi se sale de la pantalla...supongo que la adsl estará sacando humo.
Bonito relato, y muy bien explicado...será que te esta brotando la sangre de escritora en las venas
Yo creo en los milagros…Concretamente en mi familia han ocurrido varios que no relato porque no tendríamos bastante espacio…pero te aseguro que es verídico lo que digo
Repito que me gusto muchísimo, y que tienes que seguir por ese camino
Besos y hasta pronto guapísima

Ro dijo...

Ja ja ja... Sí, Carlos... Es que en general mis cuentos son largos (tengo uno que se llama "Quién me ama cuando estoy" que ocupa como seis hojas de cuaderno oficio), pero no es porque quiera escribir largo, es al revés: quisiera hacer un cuento cortito y me enrosco con mis personajes, cómo son, cómo sienten, cómo piensan... y termino haciendo un testimonio histórico-emocional... ja ja ja.
Con los poemas me ocurre lo contrario: la mayoría son cortos. Parecen más "pinturas", metáforas que algo concreto y largo...
Un gran cariño...
(Y gracias por lo de guapísima...)
Ro

el pingui dijo...

te admiro loka en serio pero lei un poko no ma

Ro dijo...

Pingui... ¿Cómo que leíste "un poko no ma..."? Lee un poquito por día... ¡pero leelo completo! (Ja ja ja Me salió la maestra que llevo escondida ja ja ja)(Si te aburrís, después te doy permiso para que hagas tu comentario acá mismo... ja ja ja ja)
Un besote, amigo... No desaparezcas por tanto tiempooooo!!!!

Jhony -Juan Blanco- dijo...

Qué, pero qué, pero qué buena que esá la historia, con mil puertas abriendose y contadas desde distintos puntos, viendolo desde distintos ángulos, muy bonito Ro.
Y gracias por "seguirme", espero no falarte!,
Juan.-

Carlos dijo...

Entre para darte los buenos dias y un beso
Carlos

Minombresabeahierba dijo...

Asi es Ro, a veces hay milagros, muchas veces porque se ayuda personalmente a que sucedan milagros,..y si no suceden milagros....igual hay que seguir adelante..besotes

Macedonio Strangiatto dijo...

Lo dicho... el Barba tiene un sentido del humor de lo más ácido.

Macedonio Strangiatto dijo...

y si... me pue en Lector Modelo ( como dice el gordo Eco)

Ro dijo...

Gracias Jhony... Los blogeros que sigo nunca me fallan... ja ja ja (tengo bien en claro por qué los sigo, ya lo dije en otros posteos: son inteligentes, creativos, auténticos, críticos, directos, sensibles... o todo eso junto... en definitiva: de todos ustedes aprendo algo).
Un beso.
Ro

Ro dijo...

Gracias, Carlos!!! Buenos días !!!
(Aunque con los cambios horarios, sumado a que siempre me costó recordarlo... ¿Qué diferencia horaria tenemos? jajajaja
Hasta prontito.
Ro

Ro dijo...

Mi nombre: Cuando los milagros no suceden entre los hombres, es porque se están gestando milagros mayores en otros rumbos que aún estamos muy muy lejos de comprender. Sólo nos queda aceptar.
Un abrazo de osooooo
Ro

Ro dijo...

Macedonio... ¿No le gusta más un Dios así que el viejo Barba tan paradójicamente bueno como castigador que nos pintaron allá cuando niños...? Ja ja ja...
Un besote.
(Dos preguntas: ¿donde dice "pue" es "puse"? Y ¿Quién es el gordo Eco?... perdón por mi ignorancia, como decía Borges...)
Ro

Macedonio Strangiatto dijo...

aclarando estando1: efectivamente, es puSe.

aclarando estando2: Eco, Umberto Eco. ( Era una referencia al análisis de los diferentes tipos de lectores que hace en sus "Seis paseos por los bosques narrativos".

ósculos varios.

Macedonio Strangiatto dijo...

aclarando estando3: prefiero las diosas...

Ro dijo...

Ah, perdón... no me lo hacía con un trato tan familiar hacia Umberto Eco... ja ja ja... Tampoco leí "Seis paseos por los bosques narrativos"... Ahora me la dejó picando: el lunes me voy a buscarlo a la biblioteca más cercana...
Y con respecto a que prefiere a las diosas... Me lo imaginaba... Al menos, para usted, la muerte será más entretenida de esa manera... ja ja ja

Briks dijo...

Excelente historia !!

(además, siempre leo con simpatía cuando uno de los personajes se llama Gustavo)

Cameron West dijo...

Me encantó el relato... y aunque parece que tu intensión es dejarlo ahí me parece que sería excelente seguir adelante con la historia

Albano Barrufaldi dijo...

Ya que hablamos de dioses y de milagros me veo en la obligación de recordar a todos las palabras de quien guía nuestros pasos:

EL REVERENDISIMO REVERENDO BABU CHE KOPAR

"Preso ya de todas mis apocalípticas visiones (entre ellas el triste y caído culo de mi octogenaria novia Berta Vartok) he decidido transcribir en célebre mármol aquello que mis futuros acólitos tomarán a partir de hoy como mandamientos irrenunciables de lo que será nuestra fe y doctrina
Por eso he decidido publicar aquí, para todos aquellos que se consideran cultores del desparpajo cotidiano que tritura espacios y fantasías , la TABLA DE MANDAMIENTOS que YO, El Reverendísimo Reverendo Babú Che Kopar he de dictar.

01º Mandamiento: "Posarás tus delicadas manos en el teclado y registrarás tu paso por la Cámara Gessell".

02º Mandamiento: "Masturbarás a tu prójimo tanto como a ti mismo"

03º Mandamiento: “Mentirás cada vez que a los intereses de quien te patrocina sirva”

04º Mandamiento: "Cosecharás tu siembra salvo que vivas en un departamento"

05º Mandamiento: “Harás de la infidelidad un culto y de la ignorancia tu religión”

06º Mandamiento: Rezarás 10 “Amor en el aire” y 5 “Corazón Contento” cada nuevo día

07º Mandamiento: “Amarás con fuerza de absoluta ley lo verosímil de mi discurso”

08º Mandamiento: “Rendirás culto al pederasta”

09º Mandamiento: “Serás alcahuete, chismoso, rufián, soplón de todo aquel que detente el poder de turno”

10º Mandamiento: "Transgredirás todas las normas... Incluso Ésta !!!"


Dicho esto, me echaré a dormir.


Y Babú se echó a dormir…"

Alabado sea nuestro Babú Señor.

Carlos dijo...

Sigue el frenazo en la casa de Ro… ¿Qué le pasa a mi amor? Estará con la gripe del ordenador, o estará ocupada con el nuevo libro que nos va a colgar en su blog, dentro de poco.
Mañana colgare un viaje que hice a Italia
Besos de esperanza…hasta mañana

Carlos dijo...

Estarás preparando al muy largo ¿verdad?, ya son quince días sin saber cosas de ti, y mi espera desespera, ¿you understand me?
Besos de fin de semana amiga mía…wuaaaaa

Ro dijo...

Hola Briks!!!
Le cuento un chisme... Gustavo es el nombre del primer chico con el que bailé un gato (o una chacarera, no recuerdo) en el escenario, en un acto de la escuela primaria (5to. grado... yo.. la "gordita buenaza y mejor alumna", él... un galancete... ja ja ja).
Un cariño
Ro

Ro dijo...

Hola, Cameron...
Bienvenido!!!
Y noooo... mi idea no era dejarlo ahí, mi idea era que Ariel y Gustavo se encontraran en una terapia grupal en un Hospital, las mujeres se conocieran entre sí, y la que era mujer de Ariel antes del accidente, se enamorara de Gustavo (después del accidente, que en definitiva seguía siendo el alma de Ariel), porque ella tenía un contacto con su marido que iba más allá de lo meramente físico... pero como soy una escritora "dispersa" me fui por las ramas y nunca terminé de escribir esta idea...
Perdón... Ya lo mareé desde su primera vez en este blog... Ja ja ja
Espero que vuelvas a pesar de esto...
Besos.
Ro

Ro dijo...

Barrufa: Usted es más "larguero" que yo... digo... para escribir...
Le aclaro que estoy hecha para transgredir mandamientos... (Y toda la familia de palabras de mandar...)
Igual, esos mandamientos dejan bastante "que desear..." ja ja ja ¿Lo captó?
A usted siempre le mando saludos "de lejos" por las dudas...ja ja ja
Un beso.
Ro

Ro dijo...

Hola, Carlos... Perdón... Estoy un poco lenta para los posteos y la compu, porque estoy como loca buscando trabajo (ya que tengo tres hermosísimos y complicadísimos hijos para mantener y el lugar donde trabajo está por cerrar).
En unas horas voy a subir un texto, que ya tengo preparado... No seas ansioso, que lo que se hace esperar después se lee con un ojo más tolerante... Ja ja ja
Mis cariños de siempre...
Ro