domingo, 18 de julio de 2010

Todo regresa...



La casa de la infancia
siempre esconde
laberintos ocultos,
siempre guarda
tesoros escondidos,
y rescata,
entre los pliegues de este disfraz de adulto,
las memorias de aquel niño que fuimos.

La casa de la infancia…
Ese calor de manos conocidas…
Ese aroma a nostalgia,
a espacios grandes pero siempre llenos…
Ese cómo te fue
que nos espera,
el hacer caballito
en el regazo de un tiempo que no vuelve,
la voz dormida
en ese cuento que aguarda ser leído,
aquel adiós
que no dijimos nunca,
y que nunca diremos,
porque todo retorna:
los amigos,
los sueños,
el crepitar del leño
en medio de este fuego que es la vida,
la quietud de las tardes,
la siesta,
las veredas,
el clip clap del caballo del que vende las sillas,
el guardapolvo blanco,
las canciones,
todo…
Todo regresa.

ROXANA LAURA RONQUILLO
16 de julio de 2010
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